En algún lugar que mi recato me impide revelar, retozando, riendo, holgaldo, viviendo... Con el tiempo suspendido, no había nada que decir, estabamos felices.
— ¿Sabes qué es lo único que nos falta hacer en esta cama?
— No, ¿qué se te ocurre? jajaja.
— Saltar en ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario